Etiquetas

, , , , , , ,


Podemos

Podemos

Pedro Arriola

Pedro Arriola

Siempre me gusta analizar el efecto post electoral bien desayunada, comida y cenada y por eso dejo pasar veinticuatro horas antes de lanzarme al ruedo.

Hay ecos que necesitan su tiempo para digerirse, como ha sucedido con el avance de esas nuevas fuerzas políticas como Podemos.  Parece que esos cinco escaños conseguidos, que unidos a los seis de Izquierda Plural hacen once, han puesto en estado de alerta y han hecho salir de su ostracismo, al asesor del PP, Pedro Arriola.

El sociólogo, también había desayunado e incluso comido, antes de agredir con sus palabras a los más de un millón doscientos mil votantes que decidieron castigar a los partidos mayoritarios, PP y PSOE, y votaron Podemos. Impunemente les llamó “frikis” abusando de su  cuota de pantalla. A esto es a lo que me refiero cuando hablo  en mi libro “Aprende a comunicar, utiliza tu energía” de que hay que respetar a la audiencia, a todos los que te escuchan y eso es algo que los políticos de este país no hacen.

El señor Pedro Arriola ha ofendido a más de un millón doscientas mil personas con sus palabras, porque les ha llamado “frikis”, porque en vez de salir y plantear un buen ataque para recuperar lo perdido, optó por la agresión verbal, la misma que él ha criticado y vapuleado.

La resaca ha sido “heavy” porque tampoco se han dado cuenta que la pluralidad electoral de un país es lo que hace fuerte la democracia. Cuanto mayor sea el abanico de posibilidades para elegir y votar, mayor será la aportación de ideas, de nuevas metas, de nuevos objetivos.

Veo a España como una gran empresa donde sólo hay dos cerebros pensantes, el PP y el PSOE. Dos ideólogos que no admiten réplica, que no dejan paso a nuevas ideas porque piensan que las suyas son las únicas, las válidas. No escuchan, ni respetan al resto porque tienen verdadero pánico a lo renovado. Pero, ¿cuál es el futuro de una empresa así? Estancamiento, retraso, desgaste y ruina. El bicefalismo partidista de nuestro país es un cáncer que debemos cortar de raíz y con estas elecciones hemos empezado a hacerlo. Da igual que seas de derechas o de izquierdas, no te quedes en la superficie y amplia tus horizontes viendo otras opciones de voto. Con ello conseguirás que los grandes se pongan las pilas, que falta hace, porque se darán cuenta de que su sillón lo puede ocupar otro y no precisamente de su misma fuerza política. ¡Hagámosles trabajar!

Y como os he dicho que esta reflexión la hago bien desayunada y casi, casi, “recomida” quiero hacer hincapié en esa lectura electoral desde mi visión más femenina, y es que parece que a todo el mundo se le ha olvidado que más del 50% de los votantes de este país son mujeres. Hemos hecho avances en igualdad, pero todavía queda mucha tela que cortar en este terreno. Sólo veo comités ejecutivos, mesas de debate político, estructuras empresariales, con mayorías masculinas muy numerosas, que con muy buenas palabras, tampoco escuchan a esa audiencia femenina que cada vez tiene más poder (por lo menos en número). Apelo a la rebelión de la mujer, con la palabra, con la pluma, con el trabajo, con el emprendimiento, pero nunca con la resignación.  Y apelo a que acabemos con la sordera de los políticos que se niegan a aceptar la diversidad y la modernidad.

Sonia González

Anuncios